Devocional de hoy¿CÓMO EVITAR EL REBROTE DEL PECADO? (PARTE 2)
“Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.”
— Efesios 6:10
En el último devocional aprendimos que, para evitar el rebrote del pecado, debemos tomar algunas acciones específicas como ser:
1. TRATAR CON LAS TENTACIONES Y VENCERLAS.
2. ENTENDER EL MUNDO DE LAS TENTACIONES.
Hoy revisaremos otras acciones que nos servirán en esta caminata de la vida cristiana.
3. CÓMO CORTAR Y VENCER LAS TENTACIONES.
La Palabra da pautas claras para vencer las tentaciones, por ejemplo, veamos lo que Pablo le escribió a la iglesia de Éfeso:
“Por último, fortalézcanse con el gran poder del Señor.
Pónganse toda la armadura de Dios para que puedan hacer frente a las artimañas del diablo.
Porque nuestra lucha no es contra seres humanos, sino contra poderes, contra autoridades, contra potestades que dominan este mundo de tinieblas, contra fuerzas espirituales malignas en las regiones celestiales.
Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza.
Manténganse firmes, ceñidos con el cinturón de la verdad, protegidos por la coraza de justicia y calzados con la disposición de proclamar el evangelio de la paz.
Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno.
Tomen el casco de la salvación y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.
Oren en el Espíritu en todo momento, con peticiones y ruegos…” Efesios 6:10-18 NVI.
Además, la Biblia nos asegura que Dios mismo nos dará una salida para enfrentar cada tentación:
“Ustedes no han sufrido ninguna tentación que no sea común al género humano. Pero Dios es fiel y no permitirá que ustedes sean tentados más allá de lo que puedan aguantar. Más bien, cuando llegue la tentación, él les dará también una salida a fin de que puedan resistir” 1 Corintios 10:13 NVI.
Y cuando nos sintamos más agobiados, siempre podemos acudir a Jesús:
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” Mateo 11:28 RV60.
“Vengan a mí los que van cansados, llevando pesadas cargas, y yo los aliviaré” (Biblia Latinoamericana 1995).
En otras palabras, Jesús está diciendo: No es justo que se cansen llevando esas pesadas cargas y no me pidan ayuda… Yo quiero llevar esas cargas “porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:30 RV60).
4. DESPUÉS DE UNA CAÍDA, ¿QUÉ SE DEBE HACER?
Caer en una tentación es como gastar lo mejor que tenemos en algo que no tiene valor. En el lenguaje de la Biblia es seguir el camino de la muerte.
Si caes en la tentación, pecas. Y si no lo resuelves adecuada y oportunamente (según el protocolo de Dios), puedes terminar bajo el dominio o gobierno del pecado, de la carne. Y si continúas cayendo y pecando, se convierte en práctica del pecado y terminas en esclavitud.
“Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado” Juan 8:34 RV60.
“…Porque el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció” 2 Pedro 2:19 RV60.
“…porque uno es esclavo de aquello que lo controla” (NTV).
PRINCIPIO: Lo que no vences, ¡te gobierna!
¿Qué hace el pecado? El pecado:
• Agita: Incita.
• Seduce: Atrapa.
• Vence: Gobierna.
• Esclaviza: Quita la libertad.
• Despersonaliza: Arruina tu espiritualidad, es decir, tu comunión y tu caminar con Dios.
Lo peor de la caída es quedarse o concentrase en el pecado y darse de víctima.
Recuerda esta verdad que es muy clave: Mi vida no es acerca de mí o de mis pecados. Es acerca de Cristo, de su amor, de su perdón, de lo que Él quiere hacer conmigo, a pesar de mi pecado.
Lo peor en la vida no es caer. ¡Es no levantarse, no recuperarse!
Levantarse es volver al Señor. Recuperarse es arrepentirse de todo corazón delante de Dios. Y nuevamente podemos disfrutar de la comunión con el Señor si le pedimos perdón a Él y a quienes dañamos.
La libertad espiritual se recobra cuando se rompe con el pecado y se vuelve al pacto con Cristo.
En todo tiempo hay que salir del pecado…. Huir… No quedarse… No postrarse ante él… No capitular. Eso hizo José:
“Día tras día, ella seguía presionando a José, pero él se negaba a acostarse con ella y la evitaba tanto como podía.
Cierto día, sin embargo, José entró a hacer su trabajo y no había nadie más allí.
Ella llegó, lo agarró del manto y le ordenó: «¡Vamos, acuéstate conmigo!». José se zafó de un tirón, pero dejó su manto en manos de ella al salir corriendo de la casa” Génesis 39:10-12 NTV.
“Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca” 1 Corintios 6:18 RV60.
Recordemos los pasos para resolver la caída en el pecado:
1. Reconocer que se obró mal.
2. Confesar y pedir perdón, limpieza y purificación.
3. Romper con el pecado, para volver a la comunión y libertad espiritual.