RNV

Santa Cruz de la Sierra · Bolivia

Renuevo para las Naciones
Descubrir

Bienvenido

UnlugarparaconectarconJesús

Somos una iglesia que busca la intimidad con Dios y cumplir la gran comisión.

Horarios y ubicación

Contenido

Para tu vida espiritual

Prédica reciente

Volver al rey y su reinado | Pra. Isabel Justiniano

Ver todas las prédicas
Devocional de hoy

APRENDER A CUIDAR LA PRESENCIA DE DIOS (PARTE 6)

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.

Proverbios 4:23

Cuando cuidamos las inclinaciones de nuestro corazón, cuidamos bien la vida del altar. “Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida” Proverbios 4:23 NVI. Este pasaje recalca que el cuidado de nuestro corazón (Vida interior: Espíritu, alma, identidad, sistema de creencias…) debe ser nuestra prioridad. En otras palabras, está por encima del Ministerio, los bienes materiales, etc. Recordemos que el Señor habita en el corazón. Éste es el altar para Él y de Él. Veamos el mismo versículo en otra versión: “Sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque éste determina el rumbo de tu vida” Proverbios 4:23 NTV. En verdad, si Dios está activo en el corazón, es porque ese corazón está bien y bien cuidado. Y si el Señor está contristado, es porque el corazón no se encuentra en condiciones óptimas, está mal cuidado. ¿Qué pasa en uno y otro caso? El corazón se inclinó hacia el bien (Dios) o hacia el mal (la carne, los deseos, las necesidades, los placeres, etc.). Si inclinamos el corazón hacia Dios será hacia sus anhelos, su voluntad, su plan… Por el contrario, si lo inclinamos hacia nosotros, manará vida egoísta y el altar personal estará contristado. Recuerde que en estos últimos devocionales, Dios nos está empujando a APRENDER BIEN A CUIDAR SU PRESENCIA EN NOSOTROS. ESTUDIO DE CASO: SALOMÓN “Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David” 1 Reyes 11:4 RV60. Salomón era viejo y su corazón se inclinó hacia el mal… Aunque los cristianos tengamos muchos años conociendo al Señor, no podemos considerar que somos producto terminado o que alcanzamos el éxito. Así como las mujeres inclinaron el corazón del rey, hay otras influencias externas que pueden afectarnos de manera negativa. Tristemente, al final de su existencia Salomón se centró en sus gustos, deleites, formas de vivir… ¡Pero el corazón de su padre David era perfecto con el Señor! Entonces, el principio que extraemos de las vidas de Salomón y de David es: Los hábitos de tu corazón determinan la inclinación de tu corazón. “Pero el rey Salomón amó, además de la hija de Faraón, a muchas mujeres extranjeras; a las de Moab, a las de Amón, a las de Edom, a las de Sidón, y a las heteas; gentes de las cuales Jehová había dicho a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros corazones tras sus dioses. A éstas, pues, se juntó Salomón con amor. Y tuvo setecientas mujeres reinas y trescientas concubinas; y sus mujeres desviaron su corazón” 1 Reyes 11:1-3 RV60. “Tuvo setecientas esposas que eran princesas, y trescientas concubinas; todas estas mujeres hicieron que se pervirtiera su corazón” 1 Reyes 11:3 NVI (CST). Salomón, a pesar de ser el hombre más sabio de la tierra, descuidó su corazón. Es probable que, por los malos hábitos de su corazón, se enamoraba de toda mujer hermosa que veía. Y como disfrutaba de poder absoluto, fácilmente pecaba. Volvamos al versículo 2: Dios mismo advirtió a su pueblo que no se uniera a las mujeres extranjeras porque ellas inclinarían su corazón al adulterio espiritual. Esta situación se repite ahora: Algunas amistades desvían tu corazón hacia el mal. Por ejemplo, si pasas mucho tiempo con amigos que son cristianos carnales, terminarás siendo como ellos. Principio: Cuando inclinas tu corazón a personas, cosas y temas no aprobados por Dios, aquello que quieres desvía tu corazón o lo pervierte. Entonces, ¿qué podemos hacer? Debemos cuidar la vida del altar. Y, en la práctica, ¿cómo lo hacemos? Podemos preguntarle a Dios si aprueba nuestros gustos, ideas, proyectos, viajes, compras… En fin, consultarle todo lo que pensamos hacer. ¡David actuaba así la mayor parte del tiempo! En resumen, haciendo el bien –pero a la manera de Dios– cuidamos el corazón. Vale la pena aclarar que si hacemos lo bueno siguiendo nuestro criterio (cuando hacemos algo que el Señor no pidió o adquirimos algo que Él no aprueba), estamos fuera de su voluntad. No dejemos que el “espíritu de Saúl” (este rey desobedeció la orden de Dios guiado por sus propios principios de excelencia) nos arrastre. ¡No tomemos decisiones orientados por lo que consideramos bueno o correcto! Recuerda: Tu única guía es el Espíritu Santo.

Leer devocional completo

Reuniones

Te esperamos cada semana

Cada semana tenés la oportunidad de conectar con Dios y con tu comunidad.

Av. Irala, Esq. Velasco, Santa Cruz de la Sierra, Bolivia
Ver todos los horarios

Oración

¿Podemosorarporvos?

Contanos tu petición. Nuestro equipo de oración intercederá por vos esta semana.

Enviar petición