Devocional de hoyCÓMO CUIDAR BIEN LA VIDA DEL ALTAR PARA QUE VENGA EL AVIVAMIENTO
“Firme está, oh Dios, mi corazón; firme está mi corazón. ¡Voy a cantarte y entonarte salmos!”
— Salmo 57:7
Hoy profundizaremos un poco en la vivencia diaria del adorador David y el cuidado de su altar (comunión con Dios).
El pastor que se convirtió en rey ponía a Dios en primer lugar al inclinar su corazón a la humillación espiritual. Él hacía 5 oraciones estratégicas que demuestran que el Señor era su prioridad, el verdadero protagonista de su vida. Y esas oraciones son:
1. Examíname.
2. Corrígeme.
3. Enderézame.
4. Enséñame.
5. Guíame.
Por otro lado, en David vemos que se cumple un principio: Cuando hay hábitos espirituales fuertes, hay conducta del corazón sin esfuerzo (porque la persona está acostumbrada… Ya tiene el hábito):
“Firme está, oh Dios, mi corazón; firme está mi corazón.
Voy a cantarte salmos” Salmo 57:7 NVI.
“Tus estatutos son mi herencia permanente; son el regocijo de mi corazón” Salmo 119:111 NVI.
De la vida de David aprendemos varios principios, entre los cuales destacan los siguientes:
• Debo atender con esmero el altar de mi corazón y no descuidarlo.
• ¡Todo comienza con los hábitos espirituales! No empieza con tu corazón.
• Lo más importante en la vida del altar es el contenido del corazón (quién mora, quién está activo) y no el mismo corazón.
• Los hábitos crean la condición de tu corazón, de tu altar (Por ejemplo, si tu corazón está disperso, no podrás orar porque muy rápido te distraes).
• Los hábitos condicionan tu corazón, tu altar (Por eso, yo debo programar mi corazón para Dios. Debo pedirle al Señor que eduque mi corazón).
• Necesito hacerme cargo de mi corazón y cuidarlo (No puedo echarle la culpa a los demás de mis pecados o fallas). Debo ser responsable de mis emociones, pensamientos, actitudes, de lo que miran mis ojos, etc. Y como no puedo gobernarlos, se los entrego al Señor.
LAS INCLINACIONES DEL CORAZÓN ESPIRITUAL
El corazón espiritual se puede inclinar hacia el bien o hacia el mal. Pero ¿qué determina la inclinación del corazón? La determina los hábitos de ese corazón.
Principio: Cuando uno inclina su corazón a personas, objetos y temas no aprobados por Dios, sin querer, desvía su corazón.
“Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante” Jeremías 7:24 RV60.
“Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón…” Jeremías 11:8 RV60.
“Aunque ellos no me escucharon ni me prestaron atención. Fueron tercos, me ignoraron y rechazaron mis intentos de corregirlos” Jeremías 17:23 PDT.
“Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Jehová” 1 Reyes 11:9-10 RV60.
Aprendamos del corazón de un adorador:
“Mi corazón incliné a cumplir tus estatutos de continuo, hasta el fin” Salmo 119:112 RV60.
“Pon en mí el deseo de cumplir con tus mandatos y no el de satisfacer mis deseos egoístas” Salmo 119:36 PDT.
“Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia” (ganancias desmedidas, egoístas) (RV60).
PACTO CENTRAL
Los hábitos espirituales de Moisés, de David, de Pablo, los guiaban a darle a Dios la prioridad en todo: ¡Él era su cabeza! En resumen, el desafío es tener deseos y anhelos espirituales dominantes que ubiquen a Dios en el centro de nuestras vidas.
“Hijo mío, presta atención y sé sabio; mantén tu corazón en el camino recto” Proverbios 23:19 NVI (CST).
“Dame, hijo mío, tu corazón y no pierdas de vista mis caminos” Proverbios 23:26 NVI (CST).
Recuerda: Lo que está en tu corazón es lo que te inclina a hacer y a lograr:
“…donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” Mateo 6:21 Biblia Nacar-Colunga.