Devocional de hoyAPRENDIENDO DE JESÚS
“En aquellos días se reunió de nuevo mucha gente. Como no tenían nada que comer, Jesús llamó a sus discípulos y les dijo:”
— Marcos 8:1
La manera de vivir de Jesús cada día muestra su amor al Padre y también a las personas que lo rodeaban:
“En esos días, se reunió otra gran multitud, y de nuevo la gente quedó sin alimentos. Jesús llamó a sus discípulos y les dijo: —Siento compasión por ellos. Han estado aquí conmigo durante tres días y no les queda nada para comer.
Si los envío a sus casas con hambre, se desmayarán en el camino porque algunos han venido desde muy lejos” Marcos 8:1-3 NTV.
En varios pasajes leemos que Jesús, el mismo Dios hecho hombre, es compasivo, sensible, misericordioso, empático… Él piensa en las personas. Entonces, podemos sentir que Él es un Dios cercano, que nos entiende y comprende a la gente con sus necesidades humanas.
Más adelante, cuando los discípulos consiguieron los siete panes y unos pescaditos, Jesús dio gracias a Dios por la provisión, bendijo la comida y se alimentaron unos 4000 hombres, aproximadamente.
“Todos comieron cuanto quisieron. Después los discípulos recogieron siete canastas grandes con la comida que sobró” Marcos 8:8 NTV.
La gente se sirvió lo que quiso hasta que se sació. El Señor, como siempre, es muy generoso. Y si yo me considero su discípulo (su seguidor), debería ser como mi Maestro.
CORAZONES ENDURECIDOS
“Pero los discípulos se habían olvidado de llevar comida y solo tenían un pan en la barca.
Mientras cruzaban el lago, Jesús les advirtió: «¡Atención! ¡Tengan cuidado con la levadura de los fariseos y con la de Herodes!».
Al oír esto, comenzaron a discutir entre sí, pues no habían traído nada de pan.
Jesús supo lo que hablaban, así que les dijo: —¿Por qué discuten por no tener pan? ¿Todavía no saben ni entienden? ¿Tienen el corazón demasiado endurecido para comprenderlo? “Tienen ojos, ¿y no pueden ver? Tienen oídos, ¿y no pueden oír?” ¿No recuerdan nada en absoluto?” Marcos 8:14-18 NTV.
En esta ocasión Jesús les hablaba de la influencia de los fariseos religiosos, quienes eran hipócritas, enfocados en las apariencias y no amaban sinceramente a Dios. También les dijo que no se dejaran influenciar por Herodes, porque él era un líder inmoral, corrupto, ambicioso.
Y los discípulos, en lugar de comprender el mensaje que Jesús les daba, se dedicaron a discutir porque no llevaron pan para comer. Pocas horas antes Jesús alimentó, con siete panes y unos pescaditos, a más de 4000 hombres, sin contar mujeres y niños. Y ellos están preocupados porque la falta de pan… ¡Por eso es que Jesús se molesta con ellos!
ENFRENTANDO LAS MALAS NOTICIAS
“Entonces Jesús comenzó a decirles que el Hijo del Hombre tendría que sufrir muchas cosas terribles y ser rechazado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los maestros de la ley religiosa. Lo matarían, pero tres días después resucitaría.
Mientras hablaba abiertamente de eso con sus discípulos, Pedro lo llevó aparte y empezó a reprenderlo por decir semejantes cosas” Marcos 8:31-32 NTV.
Pedro admiraba a su Maestro... Podríamos decir que lo amaba… Y, como cualquier ser humano que ama, no quiere que nada malo le ocurra a la persona amada. Pero la perspectiva de Pedro no era la perspectiva de Jesús.
Su manera de reaccionar era egoísta, porque él estaba pensando en ellos como sus discípulos y en Jesús, como su Maestro. En cambio, Jesús pensaba en reconciliar a la humanidad con Su Padre. Sus pensamientos eran más altos que los pensamientos de Pedro (Isaías 55:9).
PERSPECTIVA HUMANA Vs. PERSPECTIVA DIVINA
“Jesús se dio la vuelta, miró a sus discípulos y reprendió a Pedro: «¡Aléjate de mí, Satanás! —dijo. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no del punto de vista de Dios» Marcos 8:33 NTV.
“…Tú no ves las cosas como las ve Dios, sino como las ven los hombres” (DHH). “…¡Tú no piensas como piensa Dios, sino como piensa la gente!” (BLP). “…no entiendes los planes de Dios! Te comportas como cualquier ser humano.»” (TLA).
“Entonces llamó a la multitud para que se uniera a los discípulos, y dijo: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su propia manera de vivir, tomar su cruz y seguirme” Marcos 8:34 NTV.
Ser discípulo de Jesús tiene un costo… Hay que pagar el precio por ser su discípulo. Yo debo dejar mi propia manera de vivir (lo que considero que es bueno, lo que me gusta…) para tomar su cruz y seguirlo. Tomar la cruz es morir a mí mismo, a mis sueños, a mis deseos… Es entregarme completamente a Él, a Su voluntad.
Finalmente, seguir a Jesús es hacer lo que Él hizo cuando estuvo en la tierra.