Devocional de hoyVENCIENDO EL ESTRÉS, LA ANSIEDAD Y EL AFÁN (PARTE 2)
“»Sométete a Dios; ponte en paz con él y volverá a ti la prosperidad.”
— Job 22:21
Lee y analiza esto con mucha atención:
• “De lo que te preocupas: El 40% nunca sucede. La ansiedad es el resultado de una mente cansada”.
• “De lo que te preocupas: El 30% se refiere a decisiones anteriores que ya no pueden alterarse”.
• “De lo que te preocupas: El 12% se centra en críticas, la mayoría falsas, hechas por gente que se siente inferior”.
• “De lo que te preocupas: El 10% está relacionado a tu salud, la que se empeora al preocuparte”.
• “Solamente el 8% de tus preocupaciones pueden llegar a suceder”.
Por lo tanto: “Nos saturamos con 92% de preocupaciones que -por algún motivo- no ocurrirán, o son cosas que ya sucedieron y nada puedes hacer para cambiarlas, o son críticas que vienen de afuera, las que tienes que saber sobrellevar”.
El preocuparse, afanarse, angustiarse o estresarse es VIDA NATURAL. Caer bajo el DOMINIO del estrés, el afán y la angustia es VIDA CARNAL (cristiano gobernado por la carne).
Para tener permanente COMUNIÓN ÍNTIMA CON DIOS, cada día hay que aprender a vivir bajo el GOBIERNO DEL ESPÍRITU y hacer morir las obras de la carne por el ESPÍRITU.
“porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos son hijos de Dios” Romanos 8:13-14 RV60.
Esto es muy clave ENTENDER Y PRACTICAR. Así se vive en victoria sobre el estrés, el afán y la angustia:
A continuación, revisemos algunos Principios que debemos ejecutar a diario para vencer el estrés, el afán y la ansiedad:
PRINCIPIO RECTOR N° 1: Estamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra.
“Pero ahora que hemos muerto a su dominio, estamos libres de la ley, y de ese modo podemos servir en la vida nueva del Espíritu y no bajo el viejo régimen de la letra” Romanos 7:6 RVC.
PRINCIPIO RECTOR N° 2: Primero PAZ CON DIOS, luego PAZ DE DIOS en tu vida.
La paz no viene por la ausencia de problemas, sino por la PRESENCIA DE DIOS en tu vida. La COMUNION CON ÉL trae PAZ. La PAZ es un LLAMADO de Dios:
“…Dios nos ha llamado a vivir en paz” 1 Corintios 7:15 NVI.
“Yo les he dicho estas cosas para que en mí hallen paz. En este mundo afrontarán aflicciones, pero ¡anímense! Yo he vencido al mundo” Juan 16:33 NVI.
“…ya que hemos sido justificados mediante la fe, tenemos paz con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” Romanos 5:1 NVI.
“Sométete a Dios; ponte en paz con él, y volverá a ti la prosperidad” Job 22:21 NVI.
“Él trae la paz a tus fronteras y te sacia con lo mejor del trigo” Salmos 147:14 NVI.
La paz es una Persona: Cristo.
“Que el Señor de paz les conceda su paz siempre y en todas las circunstancias. El Señor sea con todos ustedes” 2 Tesalonisenses 3:16 NVI.
¿Qué hace la paz de Dios? Filipenses 4:7 NVI tiene la respuesta: “Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, cuidará sus corazones y sus pensamientos en Cristo Jesús”.
PRINCIPIO RECTOR N° 3: La intimidad con Dios te lleva a la Vida de Luz.
“Los que miraron a él fueron alumbrados y sus rostros no fueron avergonzados” Salmos 34:5 RV60.
Vida de Luz es vida de sabiduría, de conocimiento y entendimiento espiritual.
Vida de Luz es vida bajo el gobierno de la Verdad, bajo el Señorío de Cristo.
Vida de Cristo en mí es vida de amor y fe, es vida de gracia y de obediencia.
Vida EN EL Espíritu es vida bajo el gobierno de la Palabra, es vida de negación y muerte.
“La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella” Juan 1:5 RV60.
“…él los ha llamado a salir de la oscuridad y entrar en su luz maravillosa” 1 Pedro 2:9b NTV.
“Envía tu luz y tu verdad; que ellas me guíen, que me lleven a tu santo monte y a tus moradas” Salmos 43:3 NBLA.
Recuerda: La vida dominada por el estrés, el afán y la angustia es vida de oscuridad.
¿QUIÉNES VIVEN LA VIDA DE LUZ?
“Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios” Juan 3:21 RV60.
“Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida” Juan 8:12 RV60.
“Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas” Juan 12:46 RV60.
“Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; Tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas” Salmos 18:28 NVI.
“Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz” Salmos 36:9 RV60.
No olvides que, a más intimidad habrá más luz, más verdad en tu vida y en tu caminar.