Devocional de hoyAPRENDER A CUIDAR LA PRESENCIA DE DIOS (PARTE 7)
“En efecto, cuando Salomón llegó a viejo, sus mujeres le pervirtieron el corazón de modo que él siguió a otros dioses y no siempre fue fiel al Señor su Dios como lo había sido su padre David.”
— 1 Reyes 11:4
DEJA DE “CAMINAR EN TUS PROPIOS CONSEJOS”
Recordemos lo que estudiamos en el anterior devocional: Salomón era viejo y su corazón se inclinó hacia el mal por la influencia de las muchas mujeres que tenía.
“…Su corazón no era perfecto con Jehová su Dios, como el corazón de su padre David” 1 Reyes 11:4b RV60.
Pero Salomón no fue la excepción. El pueblo de Israel varias veces tuvo el mismo comportamiento:
“Y no oyeron ni inclinaron su oído; antes caminaron en sus propios consejos, en la dureza de su corazón malvado, y fueron hacia atrás y no hacia adelante” Jeremías 7:24 RV60.
“Pero mi pueblo no oyó mi voz, E Israel no me quiso a mí.
Los dejé, por tanto, a la dureza de su corazón; Caminaron en sus propios consejos.
¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, Si en mis caminos hubiera andado Israel!” Salmos 81:11-13 RV60.
“Caminar en tus propios consejos” es dejar que tu criterio humano gobierne tu matrimonio, tu ministerio… Si actúas así, retrocederás (serás cada vez más carnal). De esa manera, no cuidarás bien el altar de tu corazón. Es que muchos cristianos piensan que sólo se debe preservar el altar de impurezas sexuales. ¡Y no es verdad! Lamentablemente, el concepto de pecado está ligado a lo moral y no a lo espiritual (ser orgulloso o envidioso o autosuficiente también ofende a Dios, aunque no sea una falta moral).
“Pero no oyeron, ni inclinaron su oído, antes se fueron cada uno tras la imaginación de su malvado corazón…” Jeremías 11:8 RV60.
“Pero ellos no oyeron, ni inclinaron su oído, sino endurecieron su cerviz para no oír, ni recibir corrección” Jeremías 17:23 RV60.
El pueblo no escuchó porque su corazón ya estaba determinado a seguir el mal… Cuando el corazón no está inclinado hacia Dios, sucede lo mismo con los oídos.
“Este pueblo malo, que no quiere oír mis palabras, que anda en las imaginaciones de su corazón, y que va en pos de dioses ajenos para servirles, y para postrarse ante ellos, vendrá a ser como este cinto, que para ninguna cosa es bueno” Jeremías 13:10 RV60.
“Pero no quisieron escuchar, antes volvieron la espalda, y taparon sus oídos para no oír; y pusieron su corazón como diamante, para no oír la ley ni las palabras que Jehová de los ejércitos enviaba por su Espíritu, por medio de los profetas primeros; vino, por tanto, gran enojo de parte de Jehová de los ejércitos” Zacarías 7:11-12 RV60.
Como leímos, la mala siembra que hizo Israel, después la cosechó. Algo similar le pasó a Salomón:
“Y se enojó Jehová contra Salomón, por cuanto su corazón se había apartado de Jehová Dios de Israel, que se le había aparecido dos veces, y le había mandado acerca de esto, que no siguiese a dioses ajenos; mas él no guardó lo que le mandó Jehová.
Y dijo Jehová a Salomón: Por cuanto ha habido esto en ti, y no has guardado mi pacto y mis estatutos que yo te mandé, romperé de ti el reino, y lo entregaré a tu siervo.
Sin embargo, no lo haré en tus días, por amor a David tu padre; lo romperé de la mano de tu hijo” 1 Reyes 11:9-12 RV60.
Dios tuvo mucha misericordia de Salomón. Aunque estaba lleno de pecado, le permitió escribir Eclesiastés y no le quitó parte de su reino en vida.