Devocional de hoyEL TEMOR SE VENCE CON LA FE, EL AMOR Y LA PAZ DE DIOS
“para que la fe de ustedes no dependiera de la sabiduría humana, sino del poder de Dios.”
— 1 Corintios 2:5
En el anterior devocional estudiamos el temor. Leímos que es un espíritu que busca sacarnos del Plan de Dios e impedir
que tengamos lo que Él ya nos otorgó. Además, vimos que el temor opera en la mente y observamos en detalle cómo
actúa en nosotros. Hoy continuaremos revisando algunos conceptos de vida práctica relacionados con el tema:
1. El temor y la fe son opuestos.
Ambos pertenecen al mundo espiritual: “Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en
temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” Romanos 8:15 RV60.
Como observamos hay dos espíritus contrapuestos: De esclavitud, que dirige al temor, y de adopción, que nos da
seguridad de que somos hijos Dios.
2. El temor se vence con fe.
Sólo con la fe dejas de enfocarte en tus miedos. Recuerda que la visita del temor viene con el objetivo de que pierdas
el enfoque espiritual.
“Para que su fe se apoye en el poder de Dios y no en la sabiduría humana” 1 Corintios 2:5 PDT.
Tu razonamiento no genera fe. La fe es un don de Dios y tu fe en Su poder es la que produce pensamientos de fe.
“Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” Hebreos 11:1 RV60.
Es que la fe:
• Te impulsa a querer.
• Te empuja a pensar diferente.
• Te da fuerzas.
• Te da valor, coraje.
Gente de fe es gente que abre caminos, que atraviesa rutas difíciles o tormentas, que cruza desiertos o ríos
caudalosos, que se lanza a creer grandes cosas de parte de Dios. Y eso sucede porque quien ejerce fe, vence
obstáculos y tumba muros.
“Además de todo esto, tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno”
Efesios 6:16 NVI.
3. El amor de Dios echa fuera el temor.
“En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo.
De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor” 1 Juan 4:18 RV60.
“Puedo entregar todo lo que tengo para ayudar a los demás, hasta ofrecer mi cuerpo para que lo quemen. Pero si
no tengo amor, eso no me sirve de nada.
El amor es paciente y bondadoso. El amor no es envidioso. No es presumido ni orgulloso.
El amor no es descortés ni egoísta. No se enoja fácilmente. El amor no lleva cuenta de las ofensas.
No se alegra de la injusticia, sino de la verdad.
1
2
El amor acepta todo con paciencia. Siempre confía. Nunca pierde la esperanza. Todo lo soporta” 1 Corintios 13:3-7
PDT.
Una persona llena del amor de Dios tiene seguridad, estabilidad, equilibrio, certeza, convicción, paciencia, humildad,
fe. Ella siempre confía. Nunca pierde la esperanza. Todo lo soporta. Es bien firme.
4. La paz de Dios desplaza al temor.
Si te llenas del bien, no hay espacio para el mal. Este se disuelve, se neutraliza: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no
os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” Juan 14:27 RV60.
“Si vivimos pensando en todo lo malo que nuestros cuerpos desean, entonces quedaremos separados de Dios. Pero
si pensamos sólo en lo que desea el Espíritu Santo, entonces tendremos vida eterna y paz” Romanos 8:6 TLA.
“Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo
Jesús” Filipenses 4:7 RV60.