Devocional de hoy¿CÓMO CORTAR OPORTUNAMENTE CON LA TENTACIÓN? (PARTE 3)
“«¿Por qué están durmiendo? —les exhortó—. Levántense y oren para que no caigan en tentación».”
— Lucas 22:46
Dios nos dio libertades y nos demanda responsabilidad al ejercerlas. Una de las mayores responsabilidades que tiene todo cristiano es enfrentar, resistir y vencer tentaciones.
Desde que Adán y Eva mordieron el fruto prohibido, la palabra tentación se instaló en el vocabulario humano. Caer en tentación es hacer algo que afecta tu relación con Dios y te hace daño a ti o a los demás.
Jesús les dijo a sus discípulos: «¿Por qué están durmiendo?... Levántense y oren para que no caigan en tentación» Lucas 22:46 NVI.
Caer seguido en tentación viene a ser un acto de debilidad, de desobediencia y de inmadurez espiritual. Además, es un mensaje elocuente que tenemos que meternos más a fondo con el Señor, quien al final siempre nos ayudará a resistir y vencer tentaciones.
El famoso escritor Ernest Hemingway afirmó: “Sólo sé que lo moral es aquello de lo que te sientes bien después; y lo inmoral aquello de lo que te sientes mal después”.
Entonces, observemos minuciosamente algunos principios que nacen en la Palabra de Dios:
PRINCIPIO 1: Si queremos estar en avivamiento, tenemos que aprender a enfrentar, resistir y vencer todo tipo de tentaciones.
“Al que salga vencedor le daré el derecho de sentarse conmigo en mi trono, como también yo vencí y me senté con mi Padre en su trono” Apocalipsis 3:21 NVI.
PRINCIPIO 2: En el camino hacia el avivamiento hay muchas tentaciones que debemos resistir y vencer en el PODER DE DIOS. De lo contrario, en lugar de avanzar, retrocederemos.
“Y no nos dejes caer en tentación, sino líbranos del maligno” Mateo 6:13 NVI.
“Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden a la gente en la ruina y en la destrucción” 1 Timoteo 6:9 NVI.
PRINCIPIO 3: Tenemos que aprender EN EL ESPÍRITU a enfrentar, resistir y vencer las tentaciones, para crecer, madurar y avanzar en el avivamiento anhelado.
“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros” Santiago 4:7 RV60.
“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” Mateo 26:41 RV60.
A continuación, el desafío es entender bien por qué puertas vienen los diferentes tipos de tentaciones internas y externas que nos visitan, con el objetivo de incubar el pecado y la caída. Así que -con mucha dedicación- trabaja en la siguiente sección.