Devocional de hoyCIUDADANOS DEL CIELO: LLAMADOS A PERDONAR (PARTE 3)
“No tomen venganza, queridos hermanos, sino dejen el castigo en las manos de Dios, porque está escrito: «Mía es la venganza; yo pagaré», dice el Señor.”
— Romanos 12:19
Ayer vimos que Dios sana el corazón herido de la persona que toma la decisión de perdonar. Pero también en la Biblia hay la historia de quien no quiso perdonar. En *2 Samuel 13* leemos que el tercer hijo de David se llamaba Absalón y él tenía una hermana muy hermosa cuyo nombre era Tamar.
Lamentablemente el hijo mayor de David, Amnón, se enamoró de su media hermana Tamar. En realidad, más que sentir amor por la joven, se obsesionó con ella. Y a causa de esa obsesión se enfermó (v. *1-2*). Entonces, un primo suyo, Jonadab, averiguó por qué estaba enfermo y le dio un consejo perverso que Amnón implementó.
Él se fingió enfermo y cuando David, su padre, vino a verlo le pidió que su media hermana Tamar le cocinara. Sin sospechar nada, David envió a Tamar y Amnón la violó, a pesar de que ella le imploraba que no lo hiciera, que hablara con su padre y él la entregaría en matrimonio (*2 Samuel 13:10-14*).
Mas lo peor para Tamar todavía no había sucedido. Después de abusar de ella, el amor que sentía Amnón se transformó en odio. Así que la hizo echar a la calle (v. *15-18*).
Ella rasgó su túnica, echó ceniza sobre su cabeza (una expresión física de dolor profundo, de duelo, de humillación) y se fue llorando.
_“Su hermano Absalón la vio y le preguntó: «¿Es verdad que Amnón ha estado contigo? Bien, hermanita, quédate callada por ahora, ya que él es tu hermano. No te angusties por esto». Así pues, *Tamar vivió como una mujer desconsolada en la casa de su hermano Absalón*”_ *2 Samuel 13:20 NTV*.
Otras traducciones dicen que ella se quedó desolada (afligida, apenada, entristecida). Imagínense, el futuro de Tamar fue destruido por un abusador. Pero lo más triste para Tamar y para Absalón vino después:
_“Cuando el rey David se enteró de todo lo sucedido, *se puso muy furioso; pero no reprendió a su hijo Amnón* porque, como era su hijo mayor, lo quería mucho”_ *2 Samuel 13:21 NTV*.
David se enojó, se llenó de ira, dicen otras traducciones de este versículo, aun así no le hizo nada a Amnón. ¿Cómo es posible que el padre de Tamar no tomara acciones contra el abusador de su hija? Podríamos afirmar que, como mínimo, su actitud rayó en una injusticia total.
Ahora, la verdad es que la Palabra de Dios protegía a la mujer abusada y establecía el castigo para el violador.
_“Supongamos que un hombre tiene relaciones sexuales con una joven que es virgen pero que aún no está comprometida para casarse. Si los descubren, él deberá pagarle al padre de ella cincuenta monedas de plata. Luego deberá casarse con la joven por haberla violado y jamás en su vida podrá divorciarse de ella”_ *Deuteronomio 22:28-29 NTV*.
David no obligó a su hijo a cumplir la ley. Diríamos que se hizo el de la vista gorda.
Cuando pienso en esa situación tan dolorosa que vivió Tamar, veo el corazón herido de una joven que no recibió sanidad porque ni siquiera se sintió defendida por su padre. Fue como una flor hermosa arrancada de la planta con violencia, pisoteada y tirada en un rincón donde languidecía día tras día. Y así la veía Absalón, su hermano.
_“Absalón nunca habló de esto con Amnón, sin embargo, lo odió profundamente por lo que le había hecho a su hermana”_ *2 Samuel 13:22 NTV*.
En realidad, la ofensa de Amnón y la inacción de David fueron semillas malignas en el corazón de Absalón que dieron frutos terribles. Primero Absalón planificó el asesinato de Amnón. Él tomaría venganza por lo que le hizo a Tamar. Él esperó 2 años e invitó al rey, su padre, y a sus hermanos a una fiesta. David no aceptó ir porque no quiso ser una carga para su hijo (seguramente la Corte que seguía al rey era muy numerosa). Pero los otros hijos de David fueron al banquete. Allí, cuando Amnón estaba borracho, por orden de Absalón, sus siervos lo mataron.
_“…Absalón había estado tramando esto desde que Amnón violó a su hermana Tamar”_ *2 Samuel 13:32 NTV*.
Absalón planificó y ordenó la ejecución de Amnón. Por eso, él huyó a Gesur, donde vivía su abuelo. Allí permaneció por 3 años. Después de ese tiempo Absalón retornó gracias a una jugada que hizo Joab, el general de David. Sin embargo, David no arregló la situación con su hijo:
_“…el rey dio esta orden: «Absalón puede ir a su propia casa, pero jamás vendrá a mi presencia». De manera que Absalón no vio al rey”_ *2 Samuel 14:24 NTV*.
Pasaron 2 años más y Absalón nunca pudo encontrarse con el rey. Entonces habló con Joab, el general de David.
_“…quería que le preguntaras al rey por qué me trajo de Gesur si no tenía intención de verme. Mejor me hubiera quedado allá. Déjame ver al rey; si me encuentra culpable de algo, entonces que me mate._
_De manera que Joab le dijo al rey lo que Absalón había dicho. *Por fin el rey mandó llamar a Absalón*, quien fue y se inclinó ante el rey, y el rey lo besó”_ *2 Samuel 14:32-33 NTV*.
Como vemos Absalón no se relacionó con su padre durante 5 años, 3 porque huyó y 2 porque David no quiso verlo… Esa situación de falta de perdón, de rechazo, sembró rebelión en Absalón.
La Biblia, en *2 Samuel 15:1-6* relata que Absalón:
• Contrató a 50 guardaespaldas (para que corrieran delante de él).
• Iba a la puerta de la ciudad a hablar con la gente que buscaba al rey. (Él les decía: _“¡Es una pena que el rey no tenga disponible a nadie que lo escuche! Qué lástima que no soy el juez; si lo fuera, todos podrían traerme sus casos para que los juzgara, y yo les haría justicia”_).
• No dejaba que nadie le ofreciera reverencia. Los tomaba de la mano y los besaba. _“Absalón hacía esto con todos los que venían al rey por justicia, y de ese modo se robaba el corazón de todo el pueblo de Israel”_.
Absalón hizo esto durante 4 años y luego le pidió permiso al rey David para ir a Hebrón a ofrecer un sacrificio al Señor. Mientras estaba allí, envió mensajeros secretos a todas las tribus de Israel para iniciar una rebelión contra el rey y contactó a Ahitofel, uno de los principales consejeros de David. Así la conspiración cobró fuerza.
Cuando al rey le avisaron que Israel se había unido a Absalón en su contra, David decidió escapar de Jerusalén. Él no quiso enfrentamientos en la ciudad.
Absalón y todo el ejército de Israel llegaron a Jerusalén. Siguiendo el consejo de Ahitofel, Absalón se acostó con las concubinas de su padre. De esa manera, ya no habría esperanza de reconciliación (*2 Samuel 16:20-22 NTV*). Fíjense que Absalón terminó haciendo lo mismo que Amnón: Obligó a varias mujeres a acostarse con él. La ofensa guardada en su corazón lo llevó a cometer la misma atrocidad que –en el pasado– hizo Amnón.
Absalón movilizó a todo el ejército de Israel y salió a pelear contra los hombres de David:
_“…Aquel día hubo una gran matanza, y veinte mil hombres perdieron la vida._
_Durante la batalla, Absalón se cruzó con algunos hombres de David. Trató de escapar en su mula, pero al pasar cabalgando debajo de un gran árbol, su cabello se enredó en las gruesas ramas. La mula siguió y dejó a Absalón suspendido en el aire”_ *2 Samuel 18:7, 9 NTV*.
_“…Joab tomó tres dagas y las clavó en el corazón de Absalón mientras estaba colgado, todavía vivo, del gran árbol._ _Luego diez jóvenes escuderos de Joab rodearon a Absalón y lo remataron”_ *2 Samuel 18:14-15 NTV*.
Este fue el triste final de Absalón, uno de los hombres más apuestos de Israel. La Biblia dice de él que _“de pies a cabeza era perfecto”_ (*2 Samuel 14:25*). Sin embargo, murió colgado de su cabello y a manos de los hombres de su padre. Además, gracias a sus necias acciones, perecieron 20.000 personas.