Devocional de hoyOBJETIVO DEL PERDÓN: RESTAURACIÓN
“He visto sus caminos, pero lo sanaré; lo guiaré y lo colmaré de consuelo. Y a los que lloran por él”
— Isaías 57:18
Pensamiento del día:
“El perdón siempre contiene justicia. Aunque no sea justo.” José Narosky
Así como la amargura nos desfigura y nos paraliza, el perdón es un bálsamo que sana y restaura. ¿Qué restaura?
Nuestra verdadera identidad: porque mientras el dolor está allí, creemos mentiras acerca de nosotros mismos, acerca de nuestro futuro. Pensamos que somos lo que no somos.
El corazón: es sanado cuando acepta sus heridas y hace un compromiso con el perdón a pesar de cualquier cosa. Al aceptar perdonar, aceptar sanar. Lo uno viene detrás de lo otro.
Sueños y metas: porque las heridas y ofensas desgastan nuestra energía, ya sea en la “venganza,” o en el “escape” o en la “victimitis”, y así se van años y oportunidades.
El potencial personal: porque hay individuos que a causa de una herida del pasado viven en luto, con temores, con pobre autoestima o buscando satisfacer vacíos de modo inadecuado.
Una visión correcta del mundo: “el amor de la luna de miel”, donde somos perfectos y no fallamos ni nos fallan, es una fantasía. Somos imperfectos, seremos defraudados y defraudaremos a otros. Seremos heridos y heriremos, pero a pesar de eso, es posible seguir confiando en las personas y no apartarnos de ellas.
Dejemos de colocar sobre los hombros de personas imperfectas como nosotros la responsabilidad de satisfacer nuestras necesidades y llenar nuestros vacíos, y cada ve seremos menos propensos a ser ofendidos.
Restauración es volver al original, es componer aquello que está deteriorado. Esto es lo que necesitamos más, así que dejemos el dolor en el camino y miremos hacia el futuro con esperanza. Podemos ser restaurados.
Que Dice Dios sobre esto:
1.La verdadera restauración demanda la intervención de Dios. Él tiene el potencial de sanarnos y recuperarnos. “He visto sus caminos; pero le sanaré, y le pastorearé, y le daré consuelo a él y a sus enlutados; produciré fruto de labios: Paz, paz al que está lejos y al cercano, dijo Jehová; y lo sanaré.” (Isa 57:18-19 RV60)
2.Debemos reconocer que hay asuntos que sólo Dios puede resolver, por lo tanto, necesitamos aceptar su opinión sobre nosotros y nuestro estado “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra.” (2Cr 7:14 RV60)