Devocional de hoyJESUCRISTO Y LA OFENSA
“Si vivimos, para el Señor vivimos; y, si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos o que muramos, del Señor somos.”
— Romanos 14:8
Pensamiento del día:
“No nos hacemos libres por negarnos a aceptar nada superior a nosotros, sino por aceptar lo que está realmente por encima de nosotros.” Goethe
¿Qué haría Jesús en nuestro lugar? ¿Cómo respondería? ¿Qué actitud tomaría? Podemos sacar algunas conclusiones, casi a simple análisis:
1. no guardaría rencor ni amargura
2. no se defendería ni auto justificaría
3. no se vengaría
4. perdonaría
5. amaría a sus enemigos
6. se relacionaría nuevamente con sus ofensores como si nada
Usted dirá: “Son palabras mayores. Suena muy bien, pero Jesús es Jesús, nosotros somos simples mortales, así que no creo que se espere que lleguemos a ese nivel.” Veamos algunos principios que nos ayudarán….
Revise esta idea: “Nuestra habilidad para perdonar está en proporción directa con nuestra genuina identidad en relación con El.” (Charles Linch en su libro: Debo perdonar, pero…).
Esa última línea “nuestra genuina identidad en relación a Él”, se entiende mejor si nos preguntamos: ¿Quiénes somos con respecto a Él? ¿Quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos?
Sobre su identidad, y como esto debe afectar su “filosofía del perdón”, le presento estas leyes:
*1.Ley de la deuda cancelada* Si El cancela la deuda que pesa sobre mí para que sea libre; entonces, yo estoy obligado (a) a cancelar la de otros.
*2.Ley del intercambio* Si soy crucificado con Él y ya no vivo yo, sino que Él vive en mí; entonces, debo morir a mi posición y permitir que aflore la de Él en medio de la ofensa.
*3.Ley de la compra-venta* Si El pagó el precio de mi vida y ya no me pertenezco, sino a Él; entonces no debo tomar decisiones sin considerar su opinión.
*4.Ley de los dividendos** Si soy ciudadanos del cielo y debo acumular tesoros allí; entonces no debo aferrarme a nada en la tierra.
*Que Dice Dios sobre esto:*
*1.Nuestra naturaleza cambio completamente por lo que Dios espera que vivamos como lo que ahora somos no como lo que éramos*. Pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos. Así pues, sea que vivamos, o que muramos, del Señor somos. (Romanos 14:8 RV60)
*2.La realidad espiritual de nuestra identificación con Cristo debe transformar nuestra manera de vivir por completo* “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.” (Gálatas 2:20 RV60)
“Mas vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, mas el espíritu vive a causa de la justicia”. (Romanos 8:9 RV60).