Devocional de hoySANADOS PARA CONTEMPLAR A DIOS
“Póstrense ante el Señor en la hermosura de su santidad. Tiemble delante de él toda la tierra.”
— Salmo 96:9
Contemplar significa observar, analizar o considerar algo con atención, con detenimiento, con profundidad, con admiración y asombro.
A continuación, veamos algunos conceptos que nos permitirán comprender el significado de contemplar a Dios:
Contemplar a Dios es dirigir toda nuestra atención y todo nuestro ser —espíritu, alma y cuerpo— hacia Él en adoración.
“¡Póstrense ante el Señor en la hermosura de su santidad!
¡Tiemble delante de él toda la tierra!” Salmos 96:9 NVI.
Contemplar a Dios es rendirse a Él, es permanecer quietos y confiar plenamente en Él.
“Estad quietos, y conoced que yo soy Dios; Seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra.
Jehová de los ejércitos está con nosotros; Nuestro refugio es el Dios de Jacob. Selah” Salmos 46:10-11 RV60.
Contemplar a Dios es verlo en Su trono, alto y sublime; es contemplar Su santidad.
“En el año que murió el rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas llenaban el templo.
Por encima de él había serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies, y con dos volaban.
Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria” Isaías 6:1-3 RV60.
“Entonces dije: ¡Ay de mí! que soy muerto; porque siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehová de los ejércitos” Isaías 6:5 RV60.
Contemplar a Dios es declarar Su santidad día y noche.
“Y los cuatro seres vivientes tenían cada uno seis alas, y alrededor y por dentro estaban llenos de ojos; y no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es, y el que ha de venir” Apocalipsis 4:8 RV60.
Contemplar a Dios es contemplar la gloria de Jesucristo.
“Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros. Y contemplamos su gloria, la gloria que corresponde al Hijo único del Padre, lleno de gracia y de verdad” Juan 1:14 NVI.
Contemplar a Dios es anhelar habitar en Su casa.
“Una cosa he demandado a Jehová, esta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo” Salmos 27:4 RV60.
Contemplar a Dios es deleitarse en Su Palabra.
“Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche” Salmos 1:2 RV60.
Contemplar a Dios es reconocer Su grandeza y nuestra pequeñez.
“Cuando contemplo tus cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que allí fijaste, me pregunto: «¿Qué es el hombre para que en él pienses? ¿Qué es el hijo del hombre para que lo tomes en cuenta?»” Salmos 8:3-4 NVI.
Contemplar a Dios es meditar en Sus maravillas.
“Me acordaré de las obras de JAH; Sí, haré yo memoria de tus maravillas antiguas.
Meditaré en todas tus obras, Y hablaré de tus hechos” Salmos 77:11-12 RV60.