Devocional de hoySANANDO MI AUTOCONCEPTO Y MIS RELACIONES
“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre.”
— Salmo 139:13
El autoconcepto es la imagen, percepción o conjunto de creencias que una persona tiene sobre sí misma. En relación con este tema, en general, los seres humanos se ubican en uno de estos tres grupos:
Los que tienen…
1. Un concepto elevado de sí mismos.
2. Un concepto bajo de sí mismos.
3. Una autoestima saludable y equilibrada, es decir no se creen superiores ni inferiores a nadie.
La opinión que tenemos sobre nuestro valor y competencia personal, el autoconcepto, determinará la forma en que nos relacionamos. Veamos porqué:
• Si tengo un autoconcepto elevado, si considero que soy mejor o superior, tendré la tendencia a pensar que mis criterios son los únicos que valen y que todo debe ser hecho a mi manera. Por otro lado, en mí no surgirá mucho interés por relacionarme con alguien a quien subestimo, porque considero que no tiene suficiente inteligencia ni habilidades.
• Si tengo un autoconcepto bajo (creo que no valgo mucho y que los demás son mejores), probablemente pensaré que no puedo atraer a las personas que “valen más que yo”. Por otro lado, será difícil para mí establecer líneas fluidas de comunicación con otros por mi constante temor a equivocarme, a fallar, a ser malinterpretado, a ser evaluado y a salir mal parado. También se pondrá cuesta arriba tener relaciones duraderas y saludables porque sospecho que no me aceptan y me siento inferior. Eso ocasionará que no me exprese con libertad o me bloquee.
Como observamos, tener un concepto elevado o bajo de sí mismo es muy perjudicial. El valor que tenemos no depende de los éxitos o fracasos, ni de los aciertos o errores cometidos, ni de la estimación de la gente… Nuestro valor se encuentra en el hecho de haber sido creados intencionalmente por Dios y, además, con un diseño perfecto:
“Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas y esto lo sé muy bien!” Salmos 139:13-14 RV60.
Y aunque a los ojos de la gente pasemos desapercibidos, para Dios cada persona es muy especial y preciosa:
“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia” Jeremías 31:3 RV60.
“Porque a mis ojos eres de gran estima, eres honorable, y yo te amo; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida” Isaías 43:4 RVR1977.
En resumen, un autoconcepto saludable se sustenta en el amor de Dios por mí y en un entendimiento cabal de mis virtudes, dones, limitaciones, fallas, etc.
Y cuando mi mayor necesidad de amor y aceptación la llena Dios, recuerdo que soy imperfecto, pero que Él sigue trabajando en mí:
“…no hay en este mundo nadie tan bueno que siempre haga el bien y nunca peque” Eclesiastés 7:20 TLA.
“Y estoy seguro de que Dios, quien comenzó la buena obra en ustedes, la continuará hasta que quede completamente terminada el día que Cristo Jesús vuelva” Filipenses 1:6 NTV.
Es verdad, todavía no soy una obra terminada, porque estoy en medio de un proceso. Sin embargo, confío en que el Señor me irá perfeccionando en todas las áreas de mi vida.
Sí, su amor me transforma cada día a través de mi comunión con Él y de Su Palabra. Y todo eso favorece mis relaciones. ¿Qué sucede? Que cada día aplico los principios que están en la Biblia:
“…vivan siempre con compasión, bondad, humildad, gentileza y paciencia.
No se enojen unos con otros, más bien, perdónense unos a otros. Cuando alguien haga algo malo, perdónenlo, así como también el Señor los perdonó a ustedes” Colosenses 3:12-13 PDT.
“…sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo” Efesios 4:32 NTV.
“No hagan nada por orgullo o sólo por pelear. Al contrario, hagan todo con humildad y vean a los demás como mejores a ustedes mismos. Nadie busque el bien sólo para sí mismo, sino para todos” Filipenses 2:3-4 TLA.
“Así que, todo lo que quieran que hagan los hombres por ustedes, así también hagan por ellos, porque esto es la Ley y los Profetas” Mateo 7:12 RVA-2015.
“Así que, traten a los demás como les gustaría que los trataran a ustedes…” (PDT).