Devocional de hoyLA SANTIDAD EN EL DÍA A DÍA
“No imitarán ustedes las costumbres de Egipto, donde antes habitaban, ni tampoco las de Canaán, adonde los llevo. No se conducirán según sus prácticas,”
— Levítico 18:3
En el libro de Levítico encontramos algunas instrucciones que Dios da a su pueblo para que vivan de una manera diferente.
“No se comporten como la gente de Egipto, donde ustedes vivían, o como la gente de Canaán, adonde los llevo. No deberán imitar su estilo de vida.
Ustedes deben obedecer todas mis ordenanzas y asegurarse de obedecer mis decretos, porque yo soy el Señor su Dios.
Si obedecen mis decretos y mis ordenanzas, encontrarán vida por medio de ellos. Yo soy el Señor” Levítico 18:3-5 NTV.
Dios espera que nuestro comportamiento sea distinto. Y eso es posible cuando creemos que somos “extranjeros y peregrinos sobre la tierra” (Hebreos 11:13 RV60) y, sinceramente, anhelamos la patria celestial (v. 16).
La verdad es que la manera de vivir de los cristianos debe obedecer a lo establecido en la Palabra de Dios. Y, como veremos, la santidad comienza en el interior de la persona.
“No pongas tu confianza en ídolos ni te hagas imágenes de dioses hechos de metal. Yo soy el Señor tu Dios” Levítico 19:4 NTV.
“No adores a ningún otro dios, porque el Señor, cuyo nombre es Celoso, es Dios celoso de su relación contigo” Éxodo 34:14 NTV.
“No deben adorar otros dioses sino solamente a mí, porque yo, el Señor, soy un Dios celoso, que exige lealtad absoluta y devoción exclusiva” (NBV).
Ahora, necesitamos mostrar santidad en nuestros actos. Pero, en la práctica, ¿cómo podemos hacerlo? Veamos:
1. Santidad en la conducta
“...sé santo porque yo, el Señor tu Dios, soy santo” Levítico 19:2 NTV.
“Más bien, sean ustedes santos en todo lo que hagan, como también es santo quien los llamó” 1 Pedro 1:15 NVI.
“Al contrario, vivan de una manera completamente santa, porque Dios, que los llamó, es santo” (DHH).
2. Santidad es respetar
“Cada uno de ustedes tenga gran respeto por su madre y su padre, y siempre guarde mis días de descanso. Yo soy el Señor su Dios” Levítico 19:3 NTV.
Respeto es reverencia, es honrar, es dar honor. Guardar el Día de Descanso es respetar el Día del Señor que ha sido dado como un regalo para nosotros los seres humanos. Cuando guardamos el Día de Descanso estamos reconociendo que Dios es el Señor de la obra y nosotros dependemos de Él y que sólo Él es Todopoderoso.
3. Santidad en las relaciones
“No robes.
No se engañen ni se estafen unos a otros.
No defraudes ni le robes a tu prójimo.
No retengas hasta el día siguiente el salario de tus obreros contratados” Levítico 19:11, 13 NTV.
Robar es quedarse con algo que no nos pertenece, ya sea un lapicero, un libro, una fuente… También es un robo prestarse algo y no devolverlo. Además, está el robo del tiempo que corresponde a nuestro trabajo, es decir utilizar minutos destinados a la producción en la empresa para asuntos personales.
Una práctica corriente en la actualidad es postergar el pago por los servicios que realizan trabajadores por cuenta propia. Eso no está bien. Seamos rápidos para cancelar y no debamos nada a nadie, sino el amarse unos a otros, como dice Romanos 13:8.
“No disemines chismes difamatorios entre tu pueblo.
No te quedes con los brazos cruzados cuando la vida de tu prójimo corre peligro. Yo soy el Señor” Levítico 19:16 NTV.
En otras palabras, es necesario incomodarse y asumir una posición a favor del prójimo.
4. Santidad es no guardar nada en el corazón
“No fomentes odio en tu corazón contra ninguno de tus parientes. Aclara los asuntos con la gente en forma directa, a fin de que no seas culpable de su pecado” Levítico 19:17 NTV.
“…reprende con franqueza a tu prójimo para que no sufras las consecuencias de su pecado” (NVI).
5. Santidad es amar
“No busques vengarte, ni guardes rencor contra tus hermanos israelitas, sino ama a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor” Levítico 19:18 NTV.
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” Romanos 12:19 RV60.
6. Santidad es no acudir al ocultismo
“…»No practiques la adivinación ni la brujería.
No te contamines al recurrir a los médiums o a los que consultan con los espíritus de los muertos. Yo soy el Señor tu Dios” Levítico 19:26, 31 NTV.
Los hijos de Dios no pueden acudir a la adivinación ni en cartas, ni en café, ni en hojas de coca… ¡En nada! Cuando caemos en alguna de estas prácticas, abrimos puertas al enemigo para su influencia en nuestras vidas o familias.
7. Santidad en la casa de Dios
“Guarda mis días de descanso y muestra reverencia por mi santuario. Yo soy el Señor” Levítico 19:30 NTV.
Reverencia es respeto, es honra. Y eso espera el Señor respecto a los días de descanso y a su casa.
8. Santidad en el trato a los adultos mayores
“Ponte de pie en la presencia de los ancianos y muestra respeto por las personas de edad. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor” Levítico 19:32 NTV.
“Demostrarán verdadero respeto y honrarán a los ancianos por temor a Dios. Yo soy el Señor” (NBV).
9. Santidad en la relación con los más vulnerables
“No te aproveches de los extranjeros que viven entre ustedes en la tierra.
Trátalos como a israelitas de nacimiento, y ámalos como a ti mismo…” Levítico 19:33-34 NTV.
Los extranjeros están en una situación de indefensión y el Señor lo sabe. Por eso, su Palabra contempla el cuidado de ellos.
10. Santidad en los negocios
“No emplees medidas falsas cuando midas la longitud, el peso o la capacidad.
Tus balanzas y pesas deben ser exactas. Tus recipientes para medir materiales secos o líquidos deben ser exactos. Yo soy el Señor tu Dios quien te sacó de la tierra de Egipto” Levítico 19:35-36 NTV.
Por último, recordemos de dónde nos rescató el Señor. Vivamos como Dios nos ordena, de una manera honesta y dándole la gloria a Él.