Devocional de hoyINVESTIGUEMOS SOBRE EL AUTOENGAÑO
“Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida.”
— Proverbios 4:23
Pensamiento del día:
“"No hay nada más fácil que el autoengaño.
Ya que lo que desea cada hombre es lo primero que cree." Demóstenes
“Hay un falso sentido de autoprotección en guardar una ofensa. Es algo que evita que veamos nuestras propias fallas de carácter, porque la culpa se transfiere a otra persona.” John Bevere.
En otras palabras, el autoengaño implica convencerse a sí mismo de una verdad. ¿Y cómo caemos en el autoengaño que perpetúa el ciclo de una ofensa?
Primero, cuando negamos que existe una ofensa, cuando negamos que estamos enojados, o que nos sentimos dolidos, humillados, maltratados o avergonzados. Así, resistiéndonos a reconocer lo que hay en nuestro corazón, iniciamos el proceso del auto engaño, a sabiendas o inconscientemente.
Segundo, cuando evadimos tratar con lo que hay en nuestro interior, y mantenemos el enfoque en el ofensor, damos pie también al autoengaño. ¿Por qué? Porque no hemos sido diseñados para que nuestra prioridad sea arreglar al otro, o juzgarlo, o condenarlo. El ser humano encuentra libertad y plenitud cuando se enfoca en su propio cambio o mejora personal y se estanca cuando se enfoca en el otro.
En ese camino antes mencionado, el del autoengaño, una persona ofendida u herida, encauza su concentración y energía en la falta cometida y en el ofensor, de tal manera que empieza a sacar conclusiones erradas sobre esa persona y racionaliza su decisión de no perdonarle.
Una persona herida por una ofensa sin resolver “habla por la herida”, de tal manera que siempre esgrime argumentos de por qué es víctima, y de lo terrible que es el ofensor, y de lo razonable que es su posición de no perdonar o resolver el asunto. En esas condiciones, el auto engaño es normal. Cree mentiras y comunica mentiras.
Si la herida permanece por un tiempo prolongado, el autoengaño avanza introduciendo pensamientos equivocados, racionalizaciones, suposiciones, imaginaciones, etc. Todo este juego del engaño solo busca obstaculizar el crecimiento personal, y desfigurar las potencialidades.
Sin lugar a dudas, un individuo en estas condiciones, se resistirá a ser confrontado con sus ideas (una oportunidad para romper con este ciclo), se negará a aceptar un diagnóstico de su corazón, y se alejará de toda persona que le quiera hacer notar su estado.
Que dice Dios sobre esto:
1.El corazón es el centro motor de toda la actividad humana, debemos cerciorarnos de mantenerlo en buenas condiciones Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida. (Pro 4:23 RV60)
2.El ser humano es demasiado susceptible al engaño y al error. Necesita ser expuesto a situaciones y personas que le ayuden a ver con claridad “¿Quién podrá entender sus propios errores? Líbrame de los que me son ocultos.” (Sal 19:12 RV60)