Devocional de hoyEL REBROTE DEL PECADO (PARTE 2)
“porque la luz es lo que hace que todo sea visible. Por eso se dice: «Despiértate, tú que duermes, levántate de entre los muertos, y te alumbrará Cristo».”
— Efesios 5:14
CUANDO EL CRISTIANO SE “DUERME”
“…Despiértate, tú que duermes, Y levántate de los muertos, Y te alumbrará Cristo” Efesios 5:14 RV60.
¿Cómo y cuándo el cristiano se duerme? Lo hace cuando:
• Llegan los golpes de la vida y aparecen las expectativas no cumplidas. Esos reveses nos restan fuerzas y motivación y nos volvemos pasivos, entrando en “tiempos de adormecimiento”.
• Está mal alimentado y se bajan las defensas. Esto es cuando se pierde propósito o no se aprovecha el tiempo ni se ocupa de lo que es estratégico. En otras palabras, se descuida lo importante. Y aquí vale la pena mencionar que, desde el punto de vista espiritual, dormirse en la vida es vegetar y no vivir. Es no estar en liderazgo de tu vida integral (moverse en piloto automático: Ceder el timón).
• No quiere cambiar. Esa persona se queda como odre viejo. Es susceptible a los consejos y a la crítica. Vive sin un plan ni propósitos.
• Está agotado o sobrecargado. Ese cristiano se encuentra muy a la defensiva. Puede ser que también no se renueve. E incluso es posible que pierda la capacidad de coordinación.
Desde un enfoque espiritual: ¿Qué quiere decir “dormirse”?
• Perder brillo. Tener una pasión pálida. Perder velocidad, altitud, descender, dejar de crecer y madurar. Perder filo.
• Alimentarse mal, con comida “chatarra”. Llenarse de lo negativo. Ser negligente, dejado y descuidado. Vida sin fuerzas, sin fe, sin coraje.
• Abrir puertas a los enemigos. Perder entendimiento y discernimiento espiritual. No hacer sus tareas.
Dios quiere DESPERTAR a quienes nos dormimos en la vida:
“Despierta, despierta, vístete de poder, oh Sion; vístete tu ropa hermosa, oh Jerusalén, ciudad santa; porque nunca más vendrá a ti incircunciso ni inmundo” Isaías 52:1 RV60.
En el versículo señala 3 acciones espirituales: 1. Despierta / 2. Vístete de poder / 3. Vístete tu ropa hermosa.
El Señor quiere recuperarte en tu brillo, pasión, velocidad, altitud, filo, lucidez.
¿EN QUÉ ES POSIBLE “DORMIRSE”?
Adormecerse o dormirse es muy fácil… Por eso Dios -al igual que lo hizo con Acab- nos advierte que no caigamos en ese error porque nuestro enemigo no descansará en su afán de derrotarnos:
“…un profeta se presentó ante Acab, rey de Israel, y le anunció: ―Así dice el Señor: “¿Ves ese enorme ejército? Hoy lo entregaré en tus manos, y entonces sabrás que yo soy el Señor”. ― ¿Por medio de quién lo hará? —preguntó Acab. ―Así dice el Señor —respondió el profeta—: “Lo haré por medio de los cadetes”.
Los cadetes salieron de la ciudad al frente del ejército.
Cada soldado abatió a su adversario, y los sirios tuvieron que huir. Los israelitas los persiguieron, pero Ben Adad, rey de Siria, escapó a caballo con algunos de sus jinetes.
El rey de Israel avanzó y abatió a la caballería, de modo que los sirios sufrieron una gran derrota.
Más tarde, el profeta se presentó ante el rey de Israel y le dijo: «No te duermas en los laureles; traza un buen plan, porque el año entrante el rey de Siria volverá a atacar»” 1 Reyes 20:13-14, 19-22 NVI (CST).
Entonces, muchas veces, nos dormimos:
• En el éxito pasado o el fracaso sufrido.
• En no formar más líderes.
• En no aprender a delegar.
• En no confiar en otras personas.
• En no orar lo suficiente.
• En no capacitarse y actualizarse.
• En no renovarse.
• En no priorizar su tiempo y agenda.
Dormirse en la vida es sinónimo de: Descuido, dejadez, negligencia, pasividad, irresponsabilidad.
¿Dónde nos estamos durmiendo? Podemos estar durmiendo:
• En el matrimonio.
• Con los seres queridos.
• En el trabajo/estudio/profesión.
• En el Ministerio que recibiste.
• En construir futuro.