Devocional de hoyPREPARANDO EL AVIVAMIENTO (PARTE 1)
“Les contó esta parábola: ―Nadie quita un retazo de un vestido nuevo para remendar un vestido viejo. De hacerlo así, habrá rasgado el vestido nuevo y el retazo nuevo no hará juego con el vestido viejo.”
— Lucas 5:36
CAMBIAR LO VIEJO POR LO NUEVO
“Jesús les propuso además esta comparación: Nadie saca un pedazo de un vestido nuevo para remendar otro viejo. ¿Quién va a romper algo nuevo, para que después el pedazo tomado del nuevo no le venga bien al vestido viejo?” Lucas 5:36 Biblia Latinoamericana 1995.
Jesús enseñó claramente que la nueva vida no significa remendar lo viejo, sino un intercambio: Una vida por la otra.
En cuanto a la salvación señaló que su diseño es una nueva vida: No la vida vieja remendada, sino nueva. Como sabemos, esto sólo es posible para el que cree en Jesucristo.
“―De veras te aseguro que quien no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios —dijo Jesús. ― ¿Cómo puede uno nacer de nuevo siendo ya viejo? —preguntó Nicodemo—. ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer? ―Yo te aseguro que quien no nazca de agua y del Espíritu no puede entrar en el reino de Dios —respondió Jesús—.
Lo que nace del cuerpo es cuerpo; lo que nace del Espíritu es espíritu” Juan 3:3-6 NVI (CST).
Sobre los cambios paulatinos en nuestra manera de vivir, pensar, etc., el Señor apunta también a asuntos radicales. Lo nuevo sólo combina con lo nuevo. Para eso abunda la gracia de Dios. Pero también se espera que el creyente asuma, por fe, el cambio que ha experimentado.
LA NUEVA VIDA
¿Qué incluye la nueva vida? Ella incluye nueva mentalidad, nueva perspectiva, nuevas actitudes, nuevas conductas, nuevas motivaciones, nuevas maneras de relacionarnos, de hablar, de usar el tiempo libre, de utilizar nuestros talentos y aun el dinero.
Nuestro desafío es, por medio de la fe, hacer fluir esa nueva vida, de tal manera que se exteriorice el cambio profundo que tuvo lugar en el nuevo nacimiento.
“Ni tampoco se echa vino nuevo en recipientes de cuero viejo. De hacerlo así, se reventará el cuero, se derramará el vino y los recipientes se arruinarán. Más bien, el vino nuevo se echa en recipientes de cuero nuevo y así ambos se conservan” Mateo 9:17 NVI.
Dios quiere brindarnos su ayuda para convertirnos en odres (recipientes) nuevos que sean capaces de recibir su vino nuevo. Otra vez: ¡Lo nuevo con lo nuevo!
Es imposible tener una vida nueva con hábitos viejos. También es imposible que un árbol malo dé frutos buenos.
“Entonces Jesús les dijo: –Cuando un maestro de la ley se instruye acerca del reino de los cielos, se parece al dueño de una casa, que de lo que tiene guardado sabe sacar cosas nuevas y cosas viejas” Mateo 13:52 DHH.