Devocional de hoyALIMENTACIÓN Y PROVISIÓN: PURA GRACIA DE DIOS (PARTE 2)
“En efecto, vivimos por fe, no por vista.”
— 2 Corintios 5:7
En el último devocional revisamos algunas lecciones interesantes sobre la gracia de Dios:
1. La gracia trae libertad a tu vida.
2. La gracia hace que te brinden un trato amable.
3. La gracia te coloca en posiciones altas.
4. La gracia te quita lo que te identifica como prisionero.
5. La gracia te permite sentarte a la mesa del rey.
6. La gracia te provee una pensión diaria (un sustento).
Pero la gracia sólo puede experimentarse a través de la Vida de Fe y no del esfuerzo propio:
«Porque vivimos por la fe, no por vista» 2 Corintios 5:7 RVA-2015.
“Entonces le dijo a Tomás: —Pon tu dedo aquí y mira mis manos; mete tu mano en la herida de mi costado. Ya no seas incrédulo. ¡Cree! —¡Mi Señor y mi Dios! —exclamó Tomás.
Entonces Jesús le dijo: —Tú crees porque me has visto, benditos los que creen sin verme” Juan 20:27-29 NTV.
Conclusión: Hay una Palabra de Dios para ti y es para:
• Orar.
• Creer y vivir.
• Declarar.
• Proclamar.
“Y derramaré sobre la casa de David, y sobre los moradores de Jerusalén, espíritu de gracia y de oración; y mirarán a mí, a quien traspasaron, y llorarán como se llora por hijo unigénito, afligiéndose por él como quien se aflige por el primogénito” Zacarías 12:10 RV60.
“¡Despierta, Sión, despierta!
¡Revístete de poder!
Jerusalén, ciudad santa, ponte tus vestidos de gala, pues los incircuncisos e impuros no volverán a entrar en ti.
¡Sacúdete el polvo, Jerusalén!
¡Levántate, vuelve al trono!
¡Libérate de las cadenas de tu cuello, cautiva hija de Sión!” Isaías 52:1-2 NVI.
Paso 1: ¡Despierta… despierta!
Paso 2: ¡Sacúdete el polvo…!
Paso 3: Ponte tus vestidos de gala.
Paso 4: ¡Levántate, vuelve al trono!
Paso 5: ¡Revístete de poder!
Paso 6: ¡Libérate de las cadenas de tu cuello!
Paso 7: Los incircuncisos e impuros no volverán a entrar en ti.
Paso 1: ¡Despierta… despierta!
“Señor: Te pido que despiertes mi corazón y mi espíritu a tu voz, a tu voluntad. Por favor, desbloquea mi mente y mi corazón porque mucha tierra me afecta. Además, te pido perdón por mis pecados de descuido y dejadez en el campo espiritual. Amén”.
Paso 2: ¡Sacúdete el polvo…!
“Papá: Hoy te ruego que me laves y purifiques de todo polvo de ansiedad, dudas y miedos. Restaura mi vida de mi pasado pecaminoso y traumático. Finalmente, te pido que tú seas el Redentor de todos mis errores y que me des libertad. Amén”.
Paso 3: Ponte tus vestidos de gala.
“Jesús: ¡Muchas gracias por lavarme y perdonarme! Ahora me visto con la naturaleza nueva creada a tu imagen. Sí, quiero vestirme de Jesucristo, con Su amor, paciencia y santidad. Finalmente me pondré toda la armadura de Dios para estar firme. Amén”.
Paso 4: ¡Levántate, vuelve al trono!
“Dios santo: Hoy decido poner mi mirada en Jesús, Autor y Consumador de mi fe. Este día vuelvo con todo a mi Dios y renuncio a la vida carnal que me aleja de Cristo. Me levanto y vengo a tu trono de gracia, para que me enseñes a vivir desde el lugar donde tú gobiernas. Amén”.
Paso 5: ¡Revístete de poder!
“Por la sangre del Cordero, me visto con el poder de Dios para derrotar a las tentaciones. En el poder de la cruz me declaro más que vencedor en todo. Y afirmo que el Señor me dio autoridad para enfrentar y vencer toda clase de pruebas. Amén”.
Paso 6: ¡Libérate de las cadenas de tu cuello!
“Declaro que el poder de la unción rompe cadenas y pudre yugos de opresión. Hoy afirmo que disfruto de sanidad y soy libre de opresiones y opresores que fueron vencidos por Cristo. Proclamo que también soy libre para obedecer a mi Dios, hacer Su voluntad y adorarlo. Amén”.
Paso 7: Los incircuncisos e impuros no volverán a entrar en ti.
“Hoy declaro, por los méritos de Cristo, que un vallado de fuego santo protege mi casa y a mi seres queridos. Proclamo que la sangre del Cordero nos cubre y guarda de todo mal. Es que la santa presencia de Dios llena mi casa y a mi familia. Así los enemigos no tienen cabida en mi hogar. Amén”