Devocional de hoyAPRENDER A CUIDAR LA PRESENCIA DE DIOS (PARTE 4)
“¡Escarmienta, Jerusalén, para que no me aparte de ti! De lo contrario, te dejaré devastada, en una tierra inhabitable».”
— Jeremías 6:8
Una manera de cuidar la Presencia de Dios es diciéndole “NO” a la influencia y al gobierno de la carne. Para ello necesitamos ejecutar varias conversiones, es decir hacer cambios en el espíritu y en el alma.
Como cristiano nacido de nuevo, seguramente te preguntaste: ¿Qué es tener intimidad con Dios? Es la relación y comunión personal profunda con el Señor por fe y por amor.
Ahora, los seres humanos, aunque seguimos a Jesús, somos imperfectos. Necesitamos, cada día, ser transformados por Él. Entonces, precisamos convertirnos. Conversión es corregir, erradicar, cortar de raíz, cambiar, reformar. La Palabra, muchas veces, nos exhorta a corregirnos:
“Corrígete, Jerusalén, para que no se aparte mi alma de ti, para que no te convierta en desierto, en tierra inhabitada” Jeremías 6:8 RV60.
La expectativa de Dios en este pasaje es que su pueblo se corrija. ¿Por qué? Porque el Señor sabe esta verdad: Aquello que no se corrige, estorba sus deseos y trabajo… ¡Estorba todo lo de Dios!
“si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra” 2 Crónicas 7:14 RV60.
Repasemos de nuevo qué implica convertirse. Es mudar, cambiar, trocar, transfigurar, restaurar, reformar. Por lo tanto, la conversión es metamorfosis, transformación, evolución.
5 TEMAS CLAVES RELACIONADOS CON EL ESPÍRITU Y EL ALMA QUE DEMANDAN CAMBIOS PERMANENTES
El hombre o la mujer nacido/a de nuevo precisa un cambio de:
• Mentalidad.
“Y no adopten las costumbres de este mundo, sino transfórmense por medio de la renovación de su mente, para que comprueben cuál es la voluntad de Dios, lo que es bueno, agradable y perfecto” Romanos 12:2 RVC.
• Corazón.
“Les daré un corazón nuevo, y pondré en ustedes un espíritu nuevo; les quitaré el corazón de piedra que ahora tienen, y les daré un corazón sensible” Ezequiel 36:26 RVC.
• Carácter.
“…todo el que pertenece a Cristo se ha convertido en una persona nueva. La vida antigua ha pasado; ¡una nueva vida ha comenzado!” 2 Corintios 5:17 NTV.
• Hábitos.
“desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño.
En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes.
Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo” Efesios 4:22-24 NTV.
• Cultura.
“Hagan brillar su luz delante de todos, para que ellos puedan ver las buenas obras de ustedes y alaben a su Padre que está en los cielos” Mateo 5:16 NVI.
Estos cambios nacen de la nueva vida espiritual del creyente y se exteriorizan en el alma, siempre que haya una acción de la voluntad.