Devocional de hoySANIDAD DE LA VIDA DE GRACIA
“En cuanto a la Ley, esta intervino para que aumentara el pecado. Pero, donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia;”
— Romanos 5:20
¿Qué es la gracia?
La gracia es el favor inmerecido de Dios, algo que no nos ganamos ni por mérito ni por esfuerzo. Ella nos limpia, nos liberta de deudas, de esclavitudes y nos habilita para los banquetes del Señor.
Podríamos decir que la gracia de Dios es la cortesía de Jesús mediante Su sangre. En otras palabras, la gracia te permite disfrutar sin que pagues.
¿Por qué?
Porque gracia es vivir en la justicia de Cristo y no en tu propia justicia.
“…Pero donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia” Romanos 5:20 NVI.
Otra definición interesante sobre la gracia del Señor afirma que es el poder y la habilidad de Dios para hacer lo que nosotros no podemos hacer en nuestro esfuerzo y voluntad.
“Para evitar que me volviera presumido por estas sublimes revelaciones, una espina me fue clavada en el cuerpo, es decir, un mensajero de Satanás, para que me atormentara.
Tres veces rogué al Señor que me la quitara; pero él me dijo: «Te basta con mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad». Por lo tanto, gustosamente presumiré más bien de mis debilidades, para que permanezca sobre mí el poder de Cristo” 2 Corintios 12:7-9 NVI.
Nosotros necesitamos cada día de la gracia (el favor inmerecido de Dios) y también de la misericordia (la absolución de un castigo que sí merecemos).
Sigamos anotando qué más hace la gracia de Dios. Ella:
1. Perfecciona mis caminos (los endereza).
“Dios es quien me reviste de valor y perfecciona mi camino” Salmos 18:32 PDT.
2. Restaura.
“Él restaura mi alma;
me guía por senderos de justicia
por amor de su nombre” Salmos 23:3 LBLA.
“Luego de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia que los llamó a su gloria eterna en Cristo, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables” 1 Pedro 5:10 NVI.
3. Restituye lo que fue robado o dañado.
“Yo les restituiré los años que comieron la oruga, el pulgón, el saltón y la langosta; mi gran ejército que envié contra
ustedes” Joel 2:25 RVA-2015.
“Cuando Job oró por sus amigos, el Señor le restauró su bienestar. Es más, ¡el Señor le dio el doble de lo que antes
tenía!” Job 42:10 NTV.
4. Me levanta, cuando el esfuerzo decae y gana el desánimo.
“Sostiene Jehová a todos los que caen,
Y levanta a todos los oprimidos” Salmos 145:14 RV60.
5. Rompe la reglas.
Jesús, por amor, desobedeció la ley que ordenaba no tocar a los leprosos (Levítico 13:45-46).
“Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.
Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.
Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquel, y quedó limpio” Marcos 1:40-42 RV60.
6. Abre puertas y senderos.
“Yo sé todo lo que haces y te he abierto una puerta que nadie puede cerrar. Tienes poca fuerza; sin embargo, has
obedecido mi palabra y no negaste mi nombre” Apocalipsis 3:8 NTV.
“Pues estoy a punto de hacer algo nuevo.
¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves?
Haré un camino a través del desierto;
crearé ríos en la tierra árida y baldía” Isaías 43:19 NTV.
7. Me da gracia frente a personas.
“Cuando Mefiboset, hijo de Jonatán y nieto de Saúl, llegó ante el rey David, se inclinó con mucha reverencia. Entonces
el rey le preguntó: «¿Así que tú eres Mefiboset?
Y éste contestó: «Aquí me tienes, para servirte.»
Y David le dijo: «No tengas miedo, que por el gran aprecio que le tenía a tu padre voy a tratarte con mucha bondad;
voy también a devolverte las tierras que fueron de tu abuelo Saúl, y desde hoy te vas a sentar a mi mesa.»”
Samuel 9:6-7 RVC.
8. Articula victorias a mi favor.
“Porque no fue la espada
lo que les dio posesión de la tierra;
ni fue tampoco su brazo lo que les dio la victoria;
¡fue tu mano derecha, fue tu brazo,
fue el resplandor de tu rostro,
porque en ellos te complacías!” Salmos 44:3 RVC.
“¡Pero gracias a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo!”
1 Corintios 15:57 NVI.
9. Me ayuda a hacer lo que me encomendó.
“porque Dios es el que produce en ustedes tanto el querer como el hacer para cumplir su buena voluntad” Filipenses
2:13 RVA-2015.
“Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más
que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo” 1 Corintios 15:10 RV60.
10.Convierte la maldición en bendición.
“…y Jehová tu Dios te convirtió la maldición en bendición, porque Jehová tu Dios te amaba” Deuteronomio 23:5
RV60.